DÍA 8: Domingo 10 de agosto
Cementerio americano
Como vamos sobrados de días, nos hemos levantado más tarde de lo habitual si a eso se le puede llamar a las 9 de la mañana, como el día anterior no pudimos ver todo el cementerio, allá que hemos vuelto, esta vez hemos empezado por el edificio de los visitantes, hemos tenido que pasar por seguridad, nos han abierto la mochila, me han hecho desabrocharme la chaqueta y que me toqueteara a mi misma por todo el cuerpo para demostrar que no llevaba nada más, Paco lo mismo, he hecho la broma de desabrocharle la chaqueta a Xavi, pero me ha dicho que no era necesario, yo tengo una duda, yo sé inglés y en todo momento he entendido lo que me decía, pero si no hubiera conocido el idioma ¿qué?
Vale la pena entrar con tiempo, si disponéis de él, hay mucha información, y videos, fotos, textos, un poco de todo para conocer más de la historia, sin embargo, yo tuve que hacer una visita rápida ya que Xavi no aguantaba, dejé a Paco empapándose de historia mientras nosotros salíamos al exterior.
La comisión americana de monumentos de batalla (ABMC) se ocupa de conmemorar los servicios y logros de las fuerzas armadas de los Estados Unidos mediante la construcción de lugares conmemorativos adecuados. Entre ellos, este cementerio.
Con una extensión de 70 hectáreas es uno de los catorce cementerios americanos de la IIGM. El gobierno francés autorizó su uso gratuito y a perpetuidad como cementerio, es decir que estamos en territorio americano.
En su interior, una vez pasado el centro de información y, ocupando la mayor parte del ala hay un bello monumento conmemorativo semicircular con un jardín y la placa con el nombre de los desaparecidos puede verse en el exterior.
Hay una capilla circular en el área de tumbas en cuyo altar reza la siguiente inscripción: Yo les concedo la vida eterna y ellos nuca perecerán.
El mosaico de colores del techo simboliza a América bendiciendo a sus hijos al partir por mar y aire a luchar por la libertad, y a una Francia agradecida ofreciendo una corona de laurel a los americanos fallecidos que dieron la vida por liberar a los oprimidos de Europa.
La zona de tumbas contiene diez parcelas de tumbas, cinco a cada lado del paseo principal. En ellas están enterrados los 9387 soldados, entre ellos 307 desconocidos, tres poseedores de la medalla de honor y cuatro mujeres. La mayor parte de tumbas que tenían flores eran las de los desconocidos. Una estrella de David identifica a los soldados judíos, y la cruz latina al resto. Las lápidas están alineadas con una precisión increíble.
Cementerio alemán
Mucho menos extenso que el anterior, pero igualmente entristecedor. En este caso no hay un gran aparcamiento, ni tan siquiera zona separada para las autos, pero en él hay enterrados 21.139 soldados alemanes.
Durante la invasión, los soldados muertos de ambos bandos, eran enterrados en el pequeño pueblo de La Cambe. Tras 1945, los soldados americanos fueron trasladados al que hoy en día en el cementerio americano y a los alemanes se les dejó en el pueblo, la gran cantidad de soldados muertos, hizo necesario que se reconstruyera el cementerio y se les reubicara, para ello, miles de jóvenes, en 1958 hicieron los trabajos.
Los soldados alemanes están enterrados de dos en dos, en cada lápida consta el nombre de ambos fallecidos o de los desconocidos. En el centro del cementerio hay una pequeña colina de seis metros de altura en la que están enterrados 207 desconocidos y 89 conocidos con el nombre de “mass graves”
Entre las tumbas está la del comandante que ordenó la matanza de Oradour. Aunque oficialmente falleció en combate, extraoficialmente se dice que se suicidó atormentado por lo sucedido en la villa francesa.
Afuera del cementerio se ha creado una pequeña sala donde se exponen fotos y documentos que pretender ofrecer una imagen más humana de aquellos soldados alemanes.
Este cementerio, al contrario que el anterior está conservado y cuidado por los familiares de las víctimas, han de pagar una cuota anual.
Pointe du Hoc
Lugar muy interesante desde el que se puede contemplar las playas de Utah y de Omaha y por lo tanto, lugar estratégico durante el desembarco.
Un grupo de Rangers tenía como misión eliminar dicho enclave, pero de nuevo, quiso la fatalidad que los barcos los dejaran muy lejos, no hicieron los cálculos correctamente y que además, las mareas los desviaran por lo que llegaron cuarenta minutos más tarde de lo previsto, de este modo falló el factor sorpresa. De los 225 rangers, sólo sobrevivieron 90 al ataque. A ello se unió la mala suerte de que se les mojaran las cuerdas y que por ello tuvieran que subir el acantilado sin ayuda de medios externos.
Tuvieron la suerte de contar con los bombardeos aliados y por ello, podemos observar la zona llena de agujeros de incluso 15 metros de diámetro, también se ven algunos búnquers, unos completamente destrozados y otros que se salvaron de las bombas.
Port en Bessin
No sabíamos qué hacer así que hemos venido a nuestro último destino del día: Port en Bessin, el tonto nos indicaba que había varias áreas de campingcar, incluso en un listado que me descargue de los campingscars de Francia, indicaba unas coordenadas, pues todo un error, es más, por hacer caso al tonto, casi nos metemos en una zona en la que estaba prohibida la circulación de autos y autobuses.
Sí que hay un pequeño párquing con capacidad para unas 15 autos, a unos 500 metros del puerto, pero sin ningún servicio, la pernocta cuesta 3,5 €
Hemos dado un paseo, comprado una crep al limón para Paco, un Gofre delicioso para mí y un helado para Xavi, los tres productos 8,5 euros.
Recorrido: Cementerio americano y alemán – Pointe du Hoc – Port en Bessin
Distancia: 15 km
Caprichos: 12 €
Coordenadas Párquing de La Cambe N 49º 34.320
W 1º 02.615
Coordenadas Párquing de Pointe du Hoc N 49º 39.224
W 0º 99.007
Coordenadas Párquing de Port en Bessin N 49º 34.569
W 0º 75.825
miércoles, 17 de septiembre de 2008
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